La quiebra de un contratista en plena obra es uno de los peores escenarios para un promotor: las obras se detienen, el dinero abonado corre el riesgo de perderse y el edificio queda sin terminar. Por difícil que sea la situación, no carece de salida. Mantener la sangre fría y conocer los pasos adecuados permite limitar los daños. Así es como reaccionar, paso a paso.
Confirmar la quiebra y detener los pagos
Ante las primeras señales (obra parada, operarios ausentes, proveedores sin pagar), verifica la situación oficial de la empresa. La publicación de una sentencia de quiebra es consultable públicamente. Si la quiebra se confirma, detiene inmediatamente todo pago: pagar después de la sentencia no haría más que agravar tu pérdida, sin garantizar el avance de las obras.
Identificar al administrador concursal
Cuando una empresa es declarada en quiebra, el tribunal designa a un administrador concursal encargado de gestionar la liquidación. Es ahora tu interlocutor. Su nombre figura en la sentencia. Contáctalo rápidamente para señalar tu situación: a través de él pasarán la recuperación de las cantidades y la eventual liberación de la obra.
Documentar el estado de la obra
Reúne sin demora un expediente sólido: fotos fechadas del estado de avance, copia del contrato y de los presupuestos, pruebas de todos los pagos efectuados, intercambios escritos con el contratista. Hacer constatar el estado de las obras por un agente judicial o un perito puede resultar valioso: establece de forma objetiva lo que se ha realizado y lo que se ha pagado por adelantado.
Reclamar tu crédito
Si has abonado cantidades por obras no realizadas, eres acreedor de la empresa en quiebra. Debes reclamar tu crédito ante el administrador concursal en los plazos legales. Seamos lúcidos: los particulares rara vez tienen prioridad en el reparto, y la recuperación suele ser parcial. Pero esta reclamación es imprescindible para esperar obtener algo.
Hacer valer garantías y seguros
- Verifica si un seguro (defensa jurídica, garantía de finalización) puede cubrir total o parcialmente el perjuicio.
- Para los defectos que afectan a la solidez del edificio, el seguro decenal del contratista puede seguir siendo activable.
- Infórmate sobre las posibles garantías bancarias o avales previstos en el contrato.
Retomar la obra
Para terminar las obras, generalmente tendrás que recurrir a una nueva empresa. Antes de que esta tome el relevo, el estado de la situación documentado es esencial: evita los litigios sobre « quién hizo qué » y permite a la nueva empresa cuantificar con precisión lo que queda por realizar. Elige a este nuevo prestador con tanto más cuidado cuanto más dolorosa haya sido la experiencia.
Mejor prevenir: verificar antes de firmar
La mejor protección sigue siendo la prevención. Antes de confiar una obra, verifica la salud financiera de la empresa, escalona los pagos según el avance real en lugar de pagar por adelantado, y privilegia las empresas cuya fiabilidad ha sido evaluada. Es precisamente el papel de una etiqueta como EuroCertif: señalar, de antemano, las empresas financieramente sólidas. Antes de firmar, recuerda verificar la etiqueta de tu contratista — unos segundos que pueden evitarte muchos problemas.
EUROCERTIF