Muchas empresas de construcción rentables se encuentran en dificultades no por falta de obras, sino por falta de tesorería en el momento oportuno. Entre el adelanto de los materiales, los salarios a pagar y los clientes que abonan tarde, la tesorería de obra es un constante ejercicio de equilibrismo. Incide directamente en la liquidez, uno de los cinco criterios de la certificación EuroCertif. Aquí tienes siete consejos concretos para mantenerla bajo control.
1. Pedir anticipos
El anticipo al hacer el pedido es la primera protección de tu tesorería. Permite financiar la compra de materiales sin recurrir a tus reservas y compromete al cliente. Para una obra importante, prevé un anticipo al inicio, y luego pagos intermedios ligados al avance.
2. Facturar por etapas
En lugar de esperar al fin de la obra para facturar, divide el proyecto en hitos (cimientos, obra gruesa, acabados) y emite una factura en cada etapa validada. Así suavizas tus ingresos y reduces el importe que adelantas en cada momento.
3. Acortar los plazos de pago
Indica claramente tus condiciones de pago en cada presupuesto y factura, y privilegia plazos cortos. Una factura pagada a treinta días en lugar de a sesenta es un mes de tesorería ganado. No dudes en proponer el pago electrónico para acelerar los cobros.
4. Reclamar sin esperar
Una factura impagada no se cobra sola. Establece un procedimiento de reclamación sistemático: un recordatorio cortés al vencimiento, y luego reclamaciones más firmes. Cuanto antes reacciones, antes cobras — y menos te arriesgas al impago definitivo.
5. Negociar con los proveedores
La tesorería también se juega en el lado de las salidas. Negocia plazos de pago con tus proveedores de materiales para hacer coincidir tus desembolsos con tus cobros. Lo ideal es cobrar del cliente antes, o al mismo tiempo, de tener que pagar a tus proveedores.
6. Anticipar con un plan de tesorería
Una simple tabla de previsión, actualizada cada semana, lo cambia todo: indica las entradas y salidas previstas y revela con antelación los periodos de tensión. Anticipar un bache permite gestionarlo con serenidad — retrasando una compra o movilizando una línea de crédito — en lugar de padecerlo.
7. Mantener una reserva de seguridad
Por último, mantén permanentemente un colchón de tesorería para absorber los imprevistos: un cliente que se retrasa, una inclemencia, un pedido urgente. Esta reserva evita recurrir al descubierto costoso y refuerza tu liquidez, y por tanto tu nota de fiabilidad.
Tesorería y certificación
En la tabla EuroCertif, la liquidez mide precisamente la capacidad de cumplir los compromisos a corto plazo: cuenta 20 puntos sobre 100. Una tesorería bien gestionada mejora, por tanto, directamente tu puntuación — y, sobre todo, te evita las situaciones de tensión que debilitan incluso a las empresas con la cartera de pedidos llena. Aplicando estos siete reflejos, consolidas tu empresa y preparas el terreno para solicitar tu certificación.
EUROCERTIF